
El gobernador Alejandro Armenta dejó claro que en su gestión no se permitirá que ningún familiar ya sea de él, de su esposa o de algún funcionario se aproveche de los cargos para obtener beneficios o incurrir en actos de corrupción.
Durante la entrega de 111 vehículos para reforzar la seguridad en 14 municipios, el mandatario estatal subrayó que el tráfico de influencias es una práctica que debe erradicarse, ya que daña la administración pública y la confianza ciudadana.
En ese sentido, hizo un llamado a integrantes del Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, así como a la Fiscalía General del Estado de Puebla, a no tolerar este tipo de conductas, y advirtió que cualquier persona que incurra en ellas será denunciada y sancionada conforme a la ley.
Armenta enfatizó que su gobierno mantendrá una política firme contra la corrupción y la extorsión, tanto al interior de las dependencias como en perjuicio de la ciudadanía.
Asimismo, en rueda de prensa, rechazó de manera tajante el compadrazgo y el uso de influencias, al señalar que ningún familiar, ya sea suyo o de algún colaborador, podrá aprovechar su posición para realizar gestiones indebidas.
“Familia Arellano, familia Armenta, familia Mier, cualquier compadre o comadre, familiar que crea que por serlo puede cometer actos delictivos, extorsión o pretender un beneficio a cambio de conseguir una supuesta cita o reunión con el gobernador serán plenamente sancionados”, advirtió.
El mandatario reiteró que no se prestará a ningún tipo de extorsión y que su postura será aún más estricta cuando se trate de allegados de servidores públicos.
El gobernador también afirmó que sería “una vergüenza” otorgar candidaturas a familiares, como su esposa o su primo, por lo que dejó en claro que este tipo de prácticas no tendrán cabida en su gobierno.
Aseguró que esas dinámicas pertenecen al pasado y que su administración se regirá por principios de legalidad y transparencia.
