
En el proyecto del Cablebús en Puebla se contempla la poda o trasplante de 97 árboles, cifra menor a los 980 considerados en la propuesta original.
Además, el sistema incluirá una tarjeta de movilidad integrada, que permitirá a los usuarios utilizar el servicio junto con RUTA y la red de ciclovías. El costo estimado del pasaje sería de 12 pesos, aunque aún se encuentra en análisis.
Así lo informó el coordinador de gabinete estatal, José Luis García Parra, durante la rueda de prensa encabezada por el gobernador Alejandro Armenta Mier.
Al presentar el informe del sistema de transporte por cable, detalló que los estudios de viabilidad económica, técnica, social y ambiental concluyen que el proyecto es factible, en un contexto marcado por el crecimiento del uso de vehículos particulares y motocicletas, lo que ha derivado en una crisis de movilidad.
Indicó que el Cablebús se plantea como una alternativa de transporte público accesible, especialmente para la población de bajos ingresos. Actualmente, en Puebla se realizan más de 4 millones de viajes diarios entre transporte público, automóviles, bicicletas y taxis.
Asimismo, el parque vehicular privado supera 1.8 millones de unidades y podría rebasar los 2 millones hacia 2030, por lo que este sistema se proyecta como una opción sustentable, al ser 100% eléctrico y con menores emisiones de dióxido de carbono.
García Parra explicó que, conforme a los parámetros establecidos, una intervención de entre 100 y 500 árboles se considera de impacto moderado, mientras que cifras mayores implican afectaciones más severas.
Con el ajuste, el proyecto se mantiene por debajo de ese umbral.
Sobre la intervención arbórea, precisó que los ejemplares se ubican principalmente en distintos puntos de la ciudad: 21 en la 11 Sur (BUAP), 14 en el Parque Juárez, 10 en el Parque Ecológico, así como 10 en cada una de las torres de las líneas 1 y 4.
También se contemplan nueve en el Parque Biblioteca, siete en el CIS Angelópolis y siete en torres de la línea 3. A ello se suman cuatro en Xonaca, tres en torres de la línea 4, uno en el cerro de Amalucan y uno en el CENHCH.
Además, se identificaron 30 árboles enfermos, los cuales también serían retirados.
