
El programa de Obra Comunitaria de Puebla modificará este año sus reglas de operación para permitir que la ciudadanía decida destinar el presupuesto a rehabilitar infraestructura de seguridad y de atención a emergencias, algo que hasta ahora estaba prohibido.
Así lo anunció el gobernador durante la entrega de apoyos del programa Seguridad para el Campo Poblano en Chignahuapan, donde explicó que la lógica del programa se mantiene: la gente elige y el gobierno pone el dinero.
“Si hay en un ejido, en una comisaría ejidal, en una inspectoría, en una ranchería, en una localidad, si tienen una patrulla que se desvieló y está tirada por ahí, le arreglamos la patrulla, la dejamos como nueva”, aseguró.
El mandatario detalló que ya dialogó con el secretario de Seguridad Pública, el vicealmirante Francisco Sánchez González, para incluir este tipo de reparaciones. La propuesta no solo contempla patrullas, sino también ambulancias, oficinas de seguridad, módulos abandonados, equipamiento y cámaras de videovigilancia.
Aunque reconoció que esa es una responsabilidad directa de los ayuntamientos, dijo que el Estado entrará a apoyar para fortalecer las capacidades locales.
“Todo lo que tiene que ver con el turismo comunitario también entra en el programa, así que prepárense porque hay dos mil millones de pesos para el próximo año”, adelantó.
Con el cambio de reglas, el programa que originalmente estaba pensado para obras sociales básicas -como pavimentación, agua potable o espacios comunitarios- ahora también podrá usarse para rescatar el parque vehicular y la infraestructura policial que los municipios han dejado inoperante por falta de presupuesto.
