Por: DIANA RUIZ
El Ayuntamiento de Puebla espera el informe final de la empresa RESA sobre el cumplimiento de las observaciones ambientales realizadas al relleno sanitario de Chiltepeque, luego de que concluyera la instalación de una geomembrana en una nueva celda del sitio, informó el presidente de la Comisión de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente del Cabildo, Rodrigo Durán Herrera.
El regidor explicó que esta obra forma parte de las medidas correctivas solicitadas para mejorar las condiciones de operación del relleno sanitario, reducir riesgos de contaminación y garantizar que el manejo de residuos se mantenga bajo la normativa ambiental federal.
“Están por terminar la instalación de la membrana que le iban a poner a la celda que estaban haciendo para poder tener más años de este relleno”, señaló previamente.
Durán Herrera indicó que, aunque la empresa concesionaria RESA, propiedad de la familia Abed, reportó avances importantes en los trabajos, será hasta la entrega del informe técnico cuando el Ayuntamiento conozca si fueron solventadas en su totalidad las observaciones y si el sitio cumple con todos los requerimientos establecidos.
“Quedaron de enviarnos la actualización para conocer si ya cumplieron con todas las disposiciones que se les solicitaron”, afirmó.
El reporte será presentado durante la próxima sesión del Organismo Operador del Servicio de Limpia, donde se revisará el estado que guarda el relleno sanitario y si fueron superadas las restricciones que enfrentaba tras las revisiones ambientales.
En otro tema, el regidor confirmó que ya fueron firmados los convenios con los municipios que utilizan Chiltepeque para la disposición final de sus residuos, con lo que se garantiza la continuidad del servicio para Amozoc, Coronango, Cuautlancingo, Huejotzingo, Santa Clara Ocoyucan, San Andrés Cholula, San Pedro Cholula y Tecali de Herrera.
Respecto a la capacidad del relleno sanitario, Durán Herrera indicó que el último reporte ubicaba la operación del sitio en 80 por ciento de su capacidad, aunque reconoció que aún no cuenta con una actualización posterior a la habilitación de la nueva celda.
La nueva infraestructura se suma a las acciones implementadas para atender las observaciones de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), entre ellas la construcción de un área de almacenamiento de lixiviados, con el objetivo de fortalecer las condiciones de seguridad ambiental del relleno sanitario.
