En un golpe estratégico que redefine el panorama de seguridad en México, este domingo se confirmó la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder y fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

El capo habría sido abatido por fuerzas federales durante un operativo de alta precisión en el municipio de Tapalpa, Jalisco.

De acuerdo con reportes la acción militar inició en las primeras horas de la madrugada. El enfrentamiento directo entre elementos del Ejército Mexicano y el círculo de seguridad del capo derivó en su abatimiento.

Aunque el gobierno federal ha mantenido cautela en sus canales oficiales de comunicación, fuentes confirmaron que el objetivo prioritario número uno de las administraciones de México y Estados Unidos ha sido neutralizado.

La respuesta de la organización criminal no se hizo esperar. Tras confirmarse la caída de su líder, se desató una ola de violencia en distintos puntos de Jalisco y estados vecinos:

Se reportaron vehículos incendiados y vialidades obstruidas en la Zona Metropolitana de Guadalajara (Periférico Norte y Avenida Vallarta), así como en los municipios de Autlán, Puerto Vallarta y Cihuatlán.

El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, activó el “Código Rojo” e instaló una mesa de seguridad permanente. El mandatario instó a la población a extremar precauciones ante el riesgo de nuevos incidentes.

Los disturbios y bloqueos se extendieron a Michoacán, Colima, Guanajuato y Tamaulipas, donde grupos delictivos reaccionaron ante el descabezamiento de la estructura criminal.

El fin del “Mencho”

Nacido en Aguililla, Michoacán, Oseguera Cervantes fundó el CJNG en 2011, convirtiéndolo en la organización delictiva con mayor expansión territorial y capacidad de fuego en la historia reciente de México.


Por “El Mencho”, el gobierno de Estados Unidos ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares, señalándolo como el principal responsable del tráfico de fentanilo y metanfetaminas hacia su territorio.