Diana Ruiz
Denunciar a quienes los extorsionan para que el Ayuntamiento pueda intervenir y evitar que más negocios cierren sus puertas fue el llamado del alcalde de Puebla, José Chedraui Budib, a los restauranteros, luego de los recientes cierres de establecimientos en el Centro Histórico.
En entrevista con medios de comunicación, el edil aseguró que mantiene comunicación con empresarios y cámaras del sector para conocer los casos y buscar soluciones, tanto si las presuntas extorsiones involucran a funcionarios municipales como si son cometidas por particulares.
“Hemos platicado con todos los restaurantes, con las cámaras”, afirmó.
Chedraui Budib destacó la participación de Juan Pablo Cisneros Madrid, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Puebla, para mantener el diálogo con el sector y canalizar las situaciones que requieran atención.
“Que nos digan quién los está extorsionando, porque en ese momento se ponen a disposición, por supuesto, si es de parte del gobierno municipal y si no, buscar de la manera posible para poderlos atender”, sostuvo.
El alcalde señaló que su objetivo es que los establecimientos continúen operando y que existan condiciones para la apertura de nuevos negocios, en lugar de que los empresarios se vean obligados a abandonar sus actividades por problemas de seguridad.
“Lo que no queremos es que cierren, sino que sigan abriendo”, puntualizó.
El llamado ocurre después de que el restaurante Canela & Comino anunciara su cierre definitivo mediante un comunicado difundido en redes sociales, en el que señaló que la decisión buscaba priorizar la seguridad de sus trabajadores, clientes y familias, luego de denunciar públicamente haber sido víctima de extorsión.
A este caso se suma el cierre de El Viejo Rosario, ubicado en la calle 8 Oriente, establecimiento que operó durante 12 años en la capital poblana. Aunque colocó carteles en su fachada y difundió mensajes de despedida para agradecer a clientes y trabajadores, no hizo públicas las razones de su decisión.
