Por: DIANA RUIZ

Las descargas de agua de algunos establecimientos se han convertido en uno de los factores que aceleran el deterioro de las vialidades en la Central de Abasto de Puebla, donde el Ayuntamiento ha reforzado las jornadas de bacheo ante el constante paso de transporte público y unidades pesadas.

El secretario de Infraestructura y Movilidad, David Aysa de Salazar, explicó que las condiciones de las calles de la zona son supervisadas de manera permanente debido al intenso flujo vehicular que diariamente se registra en los alrededores de la Central de Abasto.

Detalló que las cuadrillas municipales han intervenido los puntos con mayores afectaciones; sin embargo, señaló que no todos los daños pueden resolverse únicamente con bacheo, por lo que también se analiza la estructura de las vialidades para determinar dónde son necesarias obras de mayor profundidad.

Aysa de Salazar indicó que en algunos puntos se han detectado descargas de agua provenientes de establecimientos hacia la vía pública, lo que genera humedad constante y contribuye al desgaste de la carpeta asfáltica y a la aparición de nuevos baches.

Ante esta situación, el Ayuntamiento busca identificar el origen de las descargas y coordinarse con las áreas correspondientes para que los responsables atiendan las fugas o irregularidades y, en los casos que corresponda, se determinen posibles sanciones.

El funcionario agregó que la administración municipal mantiene reuniones constantes con los comerciantes y bodegueros de la Central de Abasto para conocer las principales necesidades de la zona y establecer acciones de atención.

Además del mantenimiento de las vialidades, el gobierno municipal ha realizado adecuaciones en algunos puntos para facilitar el tránsito del transporte público, debido al constante movimiento de unidades que ingresan y salen de la Central de Abasto.

El objetivo, señaló el secretario, es evitar que el deterioro de las calles termine afectando la movilidad de comerciantes, clientes, transportistas y habitantes de la zona, por lo que las labores de mantenimiento continuarán conforme sean detectados nuevos puntos de afectación.

A estas acciones se suma la construcción de una barda perimetral en la Central de Abasto, obra que representó una inversión superior a los 10 millones de pesos y que fue solicitada por los propios bodegueros para reforzar la seguridad y reducir los robos en el sector.