
Derivado de la balacera en el bar Sala de Despecho, y que dejó 3 jóvenes asesinados, la diputada Fedrha Suriano Corrales, propuso robustecer las medidas de seguridad, al incorporar botones de pánico conectados al C5.
“La iniciativa parte de una premisa fundamental, no se trata de cerrar negocios ni de criminalizar la vida nocturna (…), sin embargo, cuando se obtiene un beneficio económico derivado de la venta de bebidas alcohólicas debe existir una responsabilidad clara y objetiva en la adopción de medidas de seguridad”, afirmó.
Durante la sesión ordinaria, la líder emecista en Puebla indicó que con esta propuesta se busca que los establecimientos conserven los registros audiovisuales por un periodo mínimo de 30 días naturales que ayuden a las investigaciones de casos que se susciten en sus establecimientos.
A la par, la iniciativa busca garantizar que el personal encargado de la seguridad y vigilancia sea proporcionado por prestadores de servicios debidamente autorizados y certificados conforme a la Ley de Seguridad Privada del Estado de Puebla.
De igual forma, la propuesta también obliga a los establecimientos a instalar sistemas de videovigilancia de alta definición con cobertura en accesos, salidas de emergencia y áreas comunes, así como visibilidad perimetral hacia la vía pública del establecimiento, procurando un radio mínimo de 10 metros.
En este sentido, los sistemas deberán contar con capacidad de conexión a los centros de control, comando y comunicaciones (C5) o centros de mando municipales, de acuerdo con la disponibilidad tecnológica de cada municipio.
La propuesta plantea reformar el artículo 22 de la Ley para la Venta y Suministro de Bebidas Alcohólicas del Estado de Puebla; y esta fue turnada a comisiones del Congreso del estado para su análisis.
