Por: DIANA RUIZ
El Ayuntamiento de Puebla reforzará la supervisión de vendedores ambulantes en el Centro Histórico y de establecimientos que utilizan gas, debido a los riesgos que representan instalaciones deficientes, el uso de fuego, aceite y otros materiales en zonas de tránsito.
El presidente de la Comisión de Infraestructura, Movilidad y Servicios Públicos, Leobardo Rodríguez Juárez, informó que ya se planteó al director de Vía Pública, César Bermúdez Oliver, fortalecer los operativos de revisión en el primer cuadro de la ciudad, como parte de las acciones de ordenamiento impulsadas por la Secretaría General de Gobierno.
Explicó que las inspecciones no sólo contemplarán la distribución de los puestos, sino también que los comerciantes respeten las dimensiones de los espacios autorizados y no invadan las áreas destinadas al paso peatonal.
Rodríguez Juárez señaló que se pondrá especial atención en los ambulantes que utilizan aceite, fuego u otros productos que puedan representar un riesgo para peatones, automovilistas y los propios comerciantes cuando sus puestos se encuentran demasiado cerca de las zonas de circulación.
Asimismo, se revisarán los puestos instalados en carriles donde está prohibido estacionarse, debido a que pueden reducir el espacio de circulación y generar condiciones de riesgo para quienes transitan por estas vialidades.
El regidor indicó que el Ayuntamiento también busca avanzar en la homologación de la imagen de los comerciantes y en el ordenamiento del comercio informal; sin embargo, enfatizó que estas acciones no deben realizarse a costa de la movilidad ni de la seguridad de quienes recorren las calles del Centro Histórico.
En paralelo, la Dirección de Protección Civil mantiene inspecciones a establecimientos que utilizan gas para verificar que sus instalaciones sean seguras y que cuenten con la documentación correspondiente.
La directora de Gestión de Riesgos, Adriana Zárate Miranda, informó previamente que alrededor del 70 por ciento de los establecimientos revisados cumple con los requisitos de seguridad, mientras que entre las principales irregularidades se encuentran Programas Internos de Protección Civil vencidos o en proceso de actualización, además de deficiencias en las condiciones físicas de los negocios.
Detalló que las revisiones son físicas y documentales e incluyen instalaciones de gas y eléctricas, extintores, señalética, bitácoras de mantenimiento y capacitación en protección civil, primeros auxilios y prevención de riesgos.
Uno de los puntos prioritarios es el estado de los extintores, cuya recarga debe realizarse de manera anual para garantizar su funcionamiento en caso de una emergencia. También se verifica que no exista cableado eléctrico expuesto y que equipos como campanas y elevadores reciban el mantenimiento correspondiente.
Zárate Miranda explicó que las inspecciones tienen un enfoque preventivo, por lo que el personal de Protección Civil informa a los propietarios sobre las irregularidades detectadas y las medidas necesarias para reducir riesgos.
En el caso de establecimientos ubicados en zonas limítrofes, como Ignacio Romero Vargas, aclaró que el Ayuntamiento de Puebla no puede intervenir cuando los propietarios acreditan que el inmueble pertenece a otro municipio, como Cuautlancingo, por lo que los trámites y verificaciones corresponden a esa autoridad.
Finalmente, reconoció que no existe un padrón fijo de establecimientos regularizados debido al constante movimiento de apertura y cierre de negocios, por lo que Protección Civil reforzará la difusión de medidas preventivas y de los trámites necesarios para disminuir riesgos entre trabajadores, clientes y población en general.
