
El estado de Puebla enfrenta una grave crisis por la disposición final de residuos. De 83 sitios que existen actualmente, 73 son tiraderos no controlados o clandestinos y solo 10 son rellenos sanitarios autorizados, y todos están prácticamente al límite de su capacidad.
Así lo reveló la secretaria de Medio Ambiente estatal, Marilyn Ballesteros García, quien anunció el inicio de un operativo de inspección y clausuras en toda la entidad.
“Tenemos identificados 83 sitios de disposición final de residuos, 10 corresponden a rellenos sanitarios autorizados y 73 a sitios no controlados”, confirmó.
La dependencia explicó que, por instrucciones del gobernador Alejandro Armenta Mier, la solución será la creación de los Centros de Transformación de residuos, de los cuales dos deberán echarse a andar este mismo año.
“Los rellenos sanitarios en general los tenemos prácticamente al límite, por eso estamos haciendo los centros de transformación, que muy pronto los tenemos que echar a andar”, señaló.
Uno de los proyectos más avanzados es el de San Martín, que proyecta tratar 110 toneladas diarias de residuos provenientes de la cuenca del río Atoyac.A la par, el proyecto FertiPue, clave para la recuperación del Lago de Valsequillo, ya invirtió en estudios básicos, compra de maquinaria para recolección y procesamiento de lirio acuático y campañas de reforestación.
Chiltepeque, semiparado
Como ejemplo de la crisis, se citó el caso del relleno de Chiltepeque, que se encuentra parcialmente clausurado por la Profepa, principalmente por recibir basura de otros municipios y por mal manejo de lixiviados.
“Así está prácticamente todo el estado. A través de inspección y vigilancia estamos haciendo recorridos para verificar en qué situación se encuentran y vamos a comenzar con las clausuras, tanto de los que son clandestinos como de los que están legalmente constituidos pero están teniendo un rebase”, advirtió.
