El relleno sanitario de Chiltepeque deberá cumplir cinco nuevos requerimientos ambientales antes de que concluya 2026 para alcanzar el 100 por ciento de su capacidad operativa, luego de que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) detectara pendientes durante una inspección realizada los días 13 y 14 de octubre, informó Omar Rodríguez Corte, coordinador del Organismo Operador del Servicio de Limpia.

Durante la glosa del segundo informe de labores del alcalde Pepe Chedraui, el funcionario explicó que la empresa concesionaria RESA deberá solventar las observaciones relacionadas con estudios de impacto ambiental, obras de ingeniería y adecuaciones para el manejo de lixiviados, líquidos contaminantes que se generan por la descomposición de los residuos.

Pendientes para operar al 100 por ciento

Rodríguez Corte señaló que estos requerimientos se suman a las medidas que la empresa tuvo que atender después de que, en mayo pasado, la Profepa impusiera una clausura parcial y temporal al relleno sanitario por la acumulación y el desbordamiento de lixiviados, que se mezclaron con agua de lluvia y llegaron a un arroyo temporal.

En esa ocasión, la autoridad federal estableció 12 puntos técnicos que incluían estudios de lixiviados, captación de agua pluvial, canalizaciones y la construcción de una pileta con geomembrana impermeabilizante.

Tras atender esas observaciones, RESA consiguió que se incrementara el nivel de operación del relleno sanitario hasta alcanzar el 90 por ciento.

Sin embargo, la nueva inspección dejó cinco requerimientos pendientes que deberán ser solventados antes de finalizar el año para que el sitio pueda operar al 100 por ciento.

El cumplimiento de estas medidas será necesario para atender las observaciones ambientales de la autoridad federal y avanzar en la regularización de las operaciones del relleno sanitario de Chiltepeque.