El colectivo Voz de los Desaparecidos colocó el árbol de la esperanza en el zócalo de Puebla, en memoria de todas las personas no localizadas en el estado, y reconocieron la labor de las madres buscadores.

“Este árbol no va a medir 10, 20 o 30 metros; este árbol no va a brillar con luces de la temporada; este árbol no se ve bonito, no luce espectacular”, dijo María Luisa Nuñez, fundadora del colectivo.

Además, cinco personas acompañaron el acto vestidas con los boletines de búsqueda de personas con el fin de sensibilizar a la ciudadanía de este problema.

El árbol consta de un tendedero donde se colocaron fichas de búsqueda de las personas que no han sido localizadas. Incluso, familiares narraron que hay personas sin encontrarse en más de 7 años.

Y a su vez, pidieron al gobierno atender y eficientizar el trabajo de búsqueda, pues en gran medida, sin su ayuda, las madres han localizado a sus desaparecidos, pero en varios casos, muertos.