Las intensas lluvias que han azotado a Puebla durante las últimas semanas ya dejaron daños en al menos 55 escuelas de distintos municipios del estado, informó el secretario de Educación, Manuel Viveros, quien señaló que la cifra aún podría incrementarse conforme avancen las inspecciones.

El funcionario explicó que las afectaciones más frecuentes son filtraciones de agua en aulas y edificios, deslaves, así como el colapso de bardas perimetrales, aunque aclaró que las revisiones continúan para determinar la magnitud de los daños en cada plantel.

Para ello, la Secretaría de Educación Pública (SEP) mantiene un monitoreo permanente a través de las 31 Coordinaciones de Desarrollo Educativo, distribuidas en las diferentes microrregiones del estado, en coordinación con autoridades municipales y de Protección Civil.

“Tenemos un registro de 55 escuelas afectadas, se continúan actualizando conforme se validan los reportes de las Coordinaciones de Desarrollo Educativo (…) cualquier situación deberá emitirse una vez que concluya la consolidación y verificación de datos”, indicó.

El objetivo, explicó, es identificar las condiciones estructurales de cada inmueble y definir las acciones necesarias para garantizar la seguridad de estudiantes, docentes y personal educativo antes del reinicio de actividades escolares.

El 80% de las cooperativas cumplen con alimentación saludable

En otro tema, Manuel Viveros dio a conocer que, como parte de la estrategia Vive Feliz, Vive Saludable, la dependencia supervisó 2 mil 85 establecimientos de consumo escolar en 153 municipios para verificar el cumplimiento de los nuevos lineamientos sobre alimentación saludable.

Precisó que mil 668 establecimientos, equivalentes al 80 por ciento de los espacios inspeccionados, ya cumplen con la normatividad al dejar de vender alimentos y bebidas que no cumplen con los criterios establecidos por las autoridades educativas y de salud.

Las revisiones incluyeron mil 605 tiendas escolares y 480 cooperativas, como parte de la estrategia conjunta impulsada por los gobiernos federal y estatal para promover hábitos de alimentación más saludables entre la comunidad estudiantil.