El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, exigió aplicar sanciones a la empresa Agua de Puebla por los daños ocasionados a vialidades recientemente rehabilitadas, luego de que la concesionaria realizara excavaciones para la búsqueda de fugas y dejara abiertas zonas intervenidas en la capital poblana.

Durante la conferencia de prensa de este lunes, el mandatario afirmó que no habrá consideraciones para la empresa cuando afecte infraestructura construida con recursos públicos, por lo que instruyó a la Secretaría de Infraestructura a coordinarse con la concesionaria para evitar nuevos daños en las obras programadas para este año.

Armenta solicitó al titular de la dependencia, José Manuel Contreras de los Santos, informar a Agua de Puebla sobre el calendario de pavimentaciones previstas, con el objetivo de que la empresa realice previamente las reparaciones que requiera su red hidráulica antes de la colocación de la carpeta asfáltica.

No obstante, dejó claro que la concesionaria deberá responder económicamente por los daños ya causados en calles recién rehabilitadas.

“Si hay un daño, que paguen. Si hay una afectación, que paguen, porque es molesto que después de una pavimentación lleguen los de Agua de Puebla y destruyan la pavimentación nueva”, expresó.

El gobernador sostuvo que su administración mantendrá la coordinación institucional con la empresa, pero advirtió que cuando existan afectaciones a la infraestructura pública se aplicará la ley y las sanciones correspondientes.

Asimismo, criticó el servicio que presta la concesionaria al señalar que continúa cobrando a los usuarios aun cuando existen reportes por falta de suministro de agua potable.

“¿A poco Agua de Puebla nos condona el agua cada mes? Aunque no dan el agua, cobran. No me voy a pelear, lo que tengo que hacer es aplicar la ley. Entonces le vamos a aplicar la ley a Agua de Puebla”, declaró.

Las declaraciones del mandatario se producen después de que la Secretaría de Infraestructura detectó afectaciones en la 24 Sur, a la altura de las calles 7 y 9 Oriente, donde la empresa realizó excavaciones posteriores a trabajos recientes de pavimentación.

De acuerdo con la dependencia estatal, durante una inspección se observó que los espacios abiertos eran rellenados con lodo y escombro, materiales inadecuados para garantizar la estabilidad de la vialidad y la correcta reposición de la carpeta asfáltica.

La Secretaría de Infraestructura señaló que estas deficiencias representan un riesgo para la seguridad de automovilistas y peatones, además de generar daños al patrimonio público invertido en la rehabilitación de calles y avenidas.