
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, rechazó las críticas de la oposición que califican la detención del presunto “Tirador de la Atlixcáyotl” como una “caja china” para desviar la atención de la comparecencia sobre el proyecto del sistema de transporte por cable ante el Congreso del Estado.
El mandatario aseguró que todos los integrantes de su gabinete cuentan con la preparación profesional necesaria para responder a los cuestionamientos de diputados e incluso de senadores, por lo que descartó que su administración requiera distraer la atención pública.
Asimismo, confirmó que Rafael N., de origen español, es un empresario conocido por dedicarse desde hace varios años a la comercialización de equipo médico y productos farmacéuticos, actividad que, señaló, desarrolla desde la administración del exgobernador Melquiades Morales Flores.
Ante ello, informó que instruyó a la Secretaría de Planeación y Finanzas a revisar si alguna dependencia estatal mantiene contratos con empresas vinculadas al detenido y, en caso de existir, proceder a su cancelación.
Armenta precisó que, de haberse celebrado dichos contratos, estos se realizaron sin que se tuviera conocimiento de la presunta conducta delictiva del empresario, por lo que descartó que exista algún vínculo entre su gobierno y el imputado.
Finalmente, reveló que integrantes del sector empresarial se han acercado a su administración para aportar información sobre hechos ocurridos en el pasado que presuntamente relacionan a Rafael N. con diversas conductas.
Indicó que uno de los testigos, cuya identidad permanece reservada por motivos legales, presentará formalmente su declaración ante la Fiscalía General del Estado (FGE), con el propósito de que la autoridad ministerial integre las investigaciones correspondientes.
